Archivo de la categoría: Política Nacional

¡La cabra siempre tira al monte!

Francisco Álvarez Cascos y Mercedes Fernández

Tras hacerse público que UPyD apoyará el gobierno del PSOE en Asturias, han sido muchos los derechistas que han aparecido indignados por las redes sociales. Incluyendo diputados. Lo más cómico de la situación es que muchos de ellos sean afines al Partido Popular. Sí, ese mismo partido que lleva un año boicoteando el gobierno de Foro Asturias con Cascos a la cabeza, a pesar de ser ideológicamente muy cercanos. Los mismos que anteponen los intereses de su partido a los de la ciudadanía en general. ¿Qué pretenden que haga UPyD? ¿Que apoye al gobierno de Cascos? ¡Pero si ustedes mismos, señores del PP, le están poniendo zancadillas a Foro Asturias para hacerle la vida imposible! No se puede ser más cínico e irresponsable. Declaraciones del mismísimo Álvarez Cascos: “Nacho Prendes ha tenido un comportamiento impecable”.

De todas formas, aún suponiendo que un hipotético bloque formado por los populares y Foro estuviera en disposición de gobernar bajo unos mínimos razonables, UPyD no estaría obligada a darles su voto. UPyD no es al PP lo que IU es al PSOE. Los magentas tienen su programa, y lo más coherente es que apoyen a aquellas formaciones que más se comprometan a secundar sus políticas. Sea quien sea.

Cambiando de tercio, parece ser que por fin se le ha arrancado un acuerdo a un partido mayoritario para cambiar la Ley Electoral por una más justa y representativa. De momento se ha conseguido que se cree una Comisión que estudie fórmulas para llevar a cabo esta reforma, y el PSOE se ha comprometido a votar favorablemente al resultado de dicha Comisión. Esperemos que los socialistas no intenten más adelante traicionar ese pacto engañando a todo el mundo. La imagen pública del PSOE volvería a quedar por los suelos si traicionan los objetivos del compromiso. ¿Sería impensable que el PSOE dilatara esta cuestión hasta el último año de legislatura para de esta forma desentenderse del asunto y negarse a aceptar la modificación de la Ley Electoral, una vez ya no dependieran de UPyD para aprobar presupuestos? Esperemos que Nacho Prendes sea astuto en ese sentido y no se deje engañar por los viejos sabuesos de la política. Eso sí, se precisa colaboración de Izquierda Unida.

#NoVullPagar las autopistas catalanas

Una nueva cruzada noble y justa se ha levantado en Cataluña contra el estado opresor español: la lucha contra los peajes de las autopistas catalanas (#NoVullPagar es su hashtag en Twitter). Madrid roba el dinero a los catalanes y hace que éstos tengan que pagar peajes, es la versión que sostienen muchos nacionalistas. De hecho, hace unos cuantos días tuve una conversación de bar con un catalán: “Nos hacen pagar en los peajes catalanes, para que luego se lo lleven todo a Madrid y se lo gasten allí. ¡Mira ellos! No tienen que pagar peajes”. Típico modus operandi del nacionalismo: acusar a los de fuera de sus problemas, para desviar la atención de la ciudadanía con un discurso emocional en lugar de uno racional. Apelar al sentimiento primitivo de las personas.

En cambio, veamos una explicación más racional por parte de Jordi Cañas, diputado de Ciudadanos en el Parlamento de Cataluña.

En resumen: Abertis, que tiene el control de estas autopistas, está participada en gran parte por La Caixa. Este banco, como muchos otros en España, ofrece favores económicos a partidos como CiU o PSC en forma de prorrogaciones de créditos para presuntamente obtener beneficios legislativos, como podría ser la prolongación de los peajes en dichas autopistas.

Una vez más el enemigo está en casa. Una vez más el nacionalismo consigue alienar a los individuos hasta lograr que éstos no utilicen el raciocinio para evaluar la situación.

Analogías curiosas: cuando la política funciona tan mal como un mal mercado

Un mercado es una “especie de cosa” donde se da un cruce de gente que demanda algo y otro grupo que lo oferta. Puede ser ese un mercado de productos de lo más cotidianos, pero también puede ser que haya gente que demande ideas y otros que las ofrezcan y que la gente “compre” las ideas que más le convenzan, las que considere más cercanas a su realidad.

En las interacciones entre seres humanos en este mercado surgen problemas y pueden pasar muchas cosas. Puede ser que apenas nadie ofrezca nada de lo que el resto demanda, que estemos ante un monopolio, un duopolio o un oligopolio, que no es más que decir que no sería nada difícil que nos ofreciesen algo que nos guste más y a un mejor precio, pero no lo hacen, nadie lo ofrece ¿por qué? ¿es que nadie puede? Resulta que cuando un conjunto de gente ofrece algo en venta nadie quiere ni cobrar menos por cada producto a vender ni tener menos clientes a los que vender porque se vayan a la competencia -y por tanto ganar todavía menos-.

¿Cómo se llega a esa situación de ausencia de libre mercado entonces? Hablar de por qué no se da el libre mercado es hablar de qué hace falta para que se dé. Estas ideas no sólo se aplican a los mercados que todos conocemos, se aplican en muchos ámbitos, como el de la política, en el que me voy a centrar.

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Televisión pública sí, RTVE no

En estos tiempos de duros recortes en casi todo cabría analizar si hay lugar para mantener el enorme gasto que provoca la televisión pública española. Un gasto que ronda los mil millones de euros, del que no se recupera casi nada debido a la supresión de los anuncios que promovió el gobierno de Zapatero para eliminar competencia a los nuevos canales afines creados por Roures.

Desde luego soy de la opinión de que la televisión pública es necesaria debido a que las privadas, en su afán por conseguir audiencia, dejan de lado contenidos culturales que son necesarios para el enriquecimiento cultural de los ciudadanos. Muchos de estos canales privados se acaban sumando a la telebasura para atraer telespectadores o pueden no ofrecer una pluralidad informativa deseada. Los liberales más puristas abogan por la eliminación total de estos entes públicos, algo que considero inadecuado. Resulta un debate interesante, aunque el objetivo de este artículo es exponer por qué RTVE incumple algunos principios básicos que una televisión pública debería tener. Los desglosaré a continuación:

  • Producción propia: RTVE gasta bastante dinero en contratar programas producidos externamente. Estos recursos podrían ahorrarse si el 100% de los contenidos del ente público fueran generados dentro de la propia cadena. Aunque estos tuvieran que tener medios más modestos.
  • Austeridad: No es de recibo el coste tan alto que tienen algunos programas como La Hora de José Mota - un millón por capítulo - o Águila Roja - casi otro millón por capítulo -. Si tan rentables resultan, que se vendan estos programas a canales privados. Todos los  trabajadores deberían cobrar un sueldo acorde con el de cualquier español medio. Aquel que quiera un contrato de estrella que se vaya a la privada.
  • Grandes eventos deportivos: Los canales públicos no deben comprar los derechos de grandes eventos como la Champions League de fútbol, MotoGP, Fórmula 1, etc. Me consta que se van a dejar de comprar en un futuro, pero lo que no comprendo es por qué se han estado comprando hasta ahora, sobre todo desde que se ha eliminado la publicidad.
  • Películas y series: Sería importante también que tanto las películas como las series emitidas por el ente público deberían ser de producción propia como hemos dicho anteriormente.  Tal y como ya propuse en otros artículos de este mismo blog, obligaría a añadir películas españolas en las que ha habido participación económica por parte del Estado a la oferta de la televisión pública una vez salieran del circuito comercial de las salas de cine, para que todos los ciudadanos pudieran hacer uso y disfrute de ese patrimonio nacional.
  • Verdadera oferta cultural: Sería interesante fomentar en la parrilla  programas con contenidos divulgativos científicos y culturales en lugar de telenovelas venezolanas. El ejemplo a seguir es la magnífica Redes de Punset.
  • Verdadera pluralidad informativa: En la actualidad, el Consejo de RTVE está controlado todavía por el PSOE. Ha habido polémica estos días por el decreto del Gobierno de nombrar a dedo a los dirigentes de RTVE. No entiendo por qué ha causado tanta polémica, cuando el caso es que seguimos en la misma situación, sólo que ahora la manipulación vendrá del otro lado de la moneda. A falta de saber cómo se organizará a partir de este decreto, comentemos cómo estaba hasta ahora configurado este Consejo. Seis de sus once miembros (los del PSOE, UGT, CCOO, PCE/IU y ERC) simpatizan claramente con la línea marcada por el PSOE, mientras que el representante de CiU mantiene seguramente una postura ambigua. El resto son del PP. El resultado de todo esto es un atropello continuo de los derechos a la pluralidad informativa de todos los españoles. En cambio, otros partidos, como UPyD, han sido continuamente ignorados y ninguneados en la labor informativa de la cadena. En otras ocasiones además, cuando estos partidos políticos han tenido la suerte de ser nombrados, se han manipulado vídeos para hacer parecer que se decía lo contrario de lo que realmente se dijo, como en el caso de la postura de la formación magenta en el asunto del gobierno de Asturias. Ojalá se tratara de un caso aislado, pero ha ocurrido ya en numerosas ocasiones tanto con UPyD como con otros partidos no representados dentro del “Consejo de Manipulación“. Es por eso que sería bueno para todos los españoles la despolitización total del ente público para que éste pueda ofrecer un verdadero servicio informativo plural. Recordemos que sin información plural no hay libertad para elegir una opción política. Sin libertad para elegir no existe una verdadera democracia y, por lo tanto, esta actitud de RTVE es totalmente antidemocrática.

 Para concluir este artículo, me gustaría destacar una cuestión que atañe a no pocas cadenas públicas: el salario de sus directivos. El siguiente vídeo, de la diputada Irene Lozano en la comparecencia del Presidente del Consejo, habla por sí solo sobre este tema:

Mi teoría paranoica sobre YPF

Puede que este artículo reciba muchas críticas. No me importa, simplemente quiero hacer reflexionar a la gente sobre una idea que me ha rondado la cabeza. ¿Puede que el tema de la nacionalización de YPF por parte del gobierno argentino no sea más que una pantalla de humo para tapar las graves deficiencias del gobierno de Rajoy? ¿Una sofisticada estrategia para frenar la escabechina de perdida de intención de voto hacia el partido del gobierno?

Tal y como explicó de forma excelente  en el artículo Argentina se plantea nacionalizar YPF, el gobierno argentino también tiene problemas internos de apoyo popular. ¿Sería descabellado pensar en un pacto hispanoargentino para fomentar la cohesión interna de sus respectivos países para fortalecer a sus gobiernos? Los posibles escenarios potenciales podrían ser variados: desde un pacto con la complicidad de la propia Repsol, a un arreglo directo de ambos gobiernos sin pasar por la petrolera en el que incluso Argentina podría pagar a España en cash, deuda soberana o cualquier otro tipo de favor.

Sería interesante recordar uno de los puntos de las “Diez estrategias de manipulación” de Noam Chomsky:

Crear problemas y después ofrecer soluciones

Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
 Por último añadir un tweet relacionado que me ha resultado llamativo, y a la vez cargado de razón:

¿Qué tengo para apoyar mi teoría? Absolutamente nada, pero no me gusta tragarme todo lo que me dicen de forma acrítica. Lo más probable es que no tenga razón. Aún así, una cosa es segura: el PP va a utilizar este tema para tapar sus vergüenzas, para que la gente se olvide de otros asuntos más graves, para exaltar los sentimentalismos nacionales de los ciudadanos y, en definitiva, para intentar reconciliar al país con el gobierno a través de la lucha contra un enemigo externo.

Crisis Argentina - España

Voto inútil

Se habla a menudo de la utilidad de un voto. Que si un solo voto no vale nada, que si vale más un voto que otro al aplicar la ley electoral, que si es preferible votar a quien mejor te representa antes que a quien más posibilidades tiene de obtener escaño…

No es mi intención posicionarme ahora sobre qué votos son útiles, sino señalar un tipo frecuente de voto completamente inútil.

Históricamente, una gran cantidad de electores ha dado su voto a uno de los grandes partidos —a nivel nacional, regional o local— para evitar que gobernara el otro. No obstante, en ocasiones algún partido pequeño logra convencer a suficiente gente del error que supone formar parte de las fuerzas que balancean el péndulo de izquierda a derecha en la única dirección permitida sin pensar en frenarlo ni alterar en nada su movimiento.
Se logra así que la gente comprenda el valor de la pequeña bisagra, que completa la puerta y puede hacer que toda ella gire en el sentido deseado.

Pero, cuando esto ocurre y aparece ese pequeño partido en un parlamento fragmentado donde nadie goza de una mayoría suficiente, puede ocurrir que no esté a la altura de su particular victoria y caiga en el mismo error que había recriminado a sus potenciales votantes en elecciones anteriores. Es decir, puede ser que apoyen a uno de los grandes partidos para evitar a toda costa que gobierne el otro, sin pedir nada a cambio. Esto supone transferir todos los votos del pequeño al grande, convirtiendo el voto de sus electores en inútil, como si realmente estos hubieran otorgado en las elecciones un cheque en blanco a un gran partido  movidos por el rechazo hacia el otro.

Lo normal en un partido pequeño es que trate de rentabilizar sus pocos escaños, vendiendo caro su apoyo en cuestiones que no entren en contradicción con su programa a cambio de los puntos fundamentales del mismo. Se puede discutir hasta dónde puede llegar la exigencia de un partido: si debe poner un precio mínimo en la subasta y abstenerse si nadie lo paga o, por el contrario, abrir las pujas sin mínimo alguno para apoyar al mejor postor (aquél que acate un trozo mayor del programa, en cantidad o importancia).

Lo que no se puede discutir es que para que una subasta funcione y se obtenga el mejor precio posible es necesario que haya más de un postor. Es decir, el partido “bisagra” no puede anunciar de antemano que dará su apoyo a un partido concreto —excluyendo cualquier otra posibilidad— porque entonces no habrá competencia y éste no tendrá la necesidad de ofrecer nada.

Por eso mismo esta actuación convierte los votos recibidos en inútiles e indistinguibles de aquellos otorgados directamente al mayoritario al que se ayuda (puede que incluso, por efecto de la ley electoral, hubiera sido más útil para los votantes haber apoyado directamente a ese partido en vez de dividir sus votos). Y además de ser inútil esta conducta es injusta. No sólo se apoya gratuitamente a un partido, sino que se rechaza todo lo que otro ofrezca por mucho que esto sea o se rechaza una abstención en igualdad de condiciones —que los demás tampoco ofrezcan nada.

Creo que nadie dudará de que conformarse con lo que el gobernante quiera darte, después de asegurarle la presidencia y apoyo estable, no es una sagaz negociación sino una ridícula mendicidad. Es como si el panadero regalara el pan y luego aceptase “la voluntad”, en vez de establecer un precio suficiente de antemano. Y si hablamos de un bien escaso, como sin duda lo es el apoyo del único partido que puede hacer que gobierne uno u otro, la forma más “lucrativa” de negociación es la subasta.

Kafka y el súbdito más distante del poder

Dentro del relato sobre ‘la edificación de la muralla china’ me encuentro de buenas a primeras con una parábola que sólo ocupa un párrafo. Kafka la expone después de escribir que los cortesanos del emperador son ‘maldad y hostilidad disfrazadas de amigos y servidores; el contrapeso del poder[...]. El Imperio es eterno, pero el Emperador vacila y se tambalea; dinastías enteras se derrumban y mueren en un solo estertor’. Es por esto que nos podemos imaginar a un emperador moribundo que tiene que dar un último mensaje y que no puede confiar en ninguno de los cortesanos que lo miran compungidos mientras se frotan las manos. ¿A quién se lo dará? Kafka responde:

“El emperador -así dicen- te ha enviado a ti, el solitario, el más miserable de sus súbditos, la sombra que ha huido a la más distante lejanía, microscópica ante el sol imperial; justamente a ti, el emperador te ha enviado un mensaje desde su lecho de muerte. Hizo arrodillar al mensajero junto a su cama y le susurró el mensaje al oído; tan importante le parecía que se lo hizo repetir. Asintiendo con la cabeza, corroboró la exactitud de la repetición. Y ante la muchedumbre reunida para contemplar su muerte -todas las paredes que interceptaban la vista habían sido derribadas, y sobre la amplia y alta curva de la gran escalinata formaban un círculo los grandes del Imperio-, ante todos, ordenó al mensajero que partiera. El mensajero partió en el acto; el hombre robusto e incansable; extendiendo primero un brazo, luego el otro, se abre paso a través de la multitud: cuando encuentra un obstáculo, se señala sobre el pecho el signo del sol; adelanta mucho más fácil que ningún otro. Pero la multitud es muy grande; sus alojamientos son infinitos. Si ante él se abriera el campo libre, como volaría, qué pronto oirías el glorioso sonido de sus puños contra tu puerta. Pero, en cambio, qué vanos son sus esfuerzos; todavía está abriéndose paso a través de las cámaras del palacio central; no acabará de atravesarlas nunca; y si terminara, no habría adelantado mucho; todavía tendría que esforzarse para descender las escaleras; y si lo consiguiera, no habría adelantado mucho; tendría que cruzar los patios: y después de los patios el segundo palacio circundante; y nuevamente las escaleras y los patios; y nuevamente un palacio: y así durante miles de años; y cuando finalmente atravesara la última puerta -pero esto nunca, nunca podría suceder- todavía le faltaría cruzar la capital, el centro del mundo, donde su escoria se amontona prodigiosamente. Nadie podría abrirse paso a través de ella, y menos aún con el mensaje de un muerto. Pero tú te sientas junto a tu ventana, y te lo imaginas cuando cae la noche.”

La calidad literaria está fuera de toda duda, cómo no pensar en ese mensajero señalando el signo del sol, pidiendo respeto y espacio para continuar su camino sin abrir la boca, ante unos cortesanos que se mueren de rabia porque el mensaje, ¿ser el futuro emperador quizás?, no es para ellos. Cómo no pensar en ese camino interminable de escaleras, plazas, patios, palacios y gentío, ese mundo inabarcable. ¿Y qué me decís del cierre? ‘Pero tú [que bien podrías ser el nuevo emperador] te sientas junto a tu ventana, y te lo imaginas cuando cae la noche’. ¿Podría sentarse el emperador junto a su ventana, cualquier noche, sin tener metida la nariz de algún adulador venenoso en cualquier parte, sin tener una multitud de ojos clavados en la nuca? Por eso el final sería el mismo si Kafka nos dijera: ‘Pero tú eres libre’.

Me vienen un par de cosas leyendo este relato. Lo poco que nos podemos fiar de los aduladores, acabarán tirando las paredes para vernos morir. Es mejor, sin duda alguna, confiarle un secreto a un hombre libre. También nos habla sobre la lejanía que existe entre los que gobiernan y su pueblo. En este sentido Kafka hace un diagnóstico prematuro de nuestros días: es pisar moqueta, enchufarse la corbata y subirse al coche oficial, sentirse emperador auténtico, y ver a los ciudadanos como sombras que han huido a la más distante lejanía, microscópicas ante el sol imperial.

La liga de Capello

Por UPyDiego, forero de Territorio Magenta.

¿Por qué este título para un artículo sobre política? Bueno, es lo único que he encontrado que tenga alguna similitud con lo que pasó en las elecciones andaluzas.

Como la mayoría de la gente que siguió el escrutinio al filo de las 22 horas, quedé estupefacto y algo contrariado con las noticias que iban llegando. A la hora de la cena el PSOE tenía ¡mayoría absoluta! ¿Cómo era posible? Según iba avanzando el recuento, el PP consiguió adelantar a los socialistas y llegar hasta los 50 diputados; completamente insuficiente. Fracaso absoluto.

Confieso que mi primera impresión fue que Andalucía no tiene remedio. No puedo entender cómo es posible que en España la corrupción no pase factura y que gente como Griñán o Camps puedan llegar a presidentes autonómicos por voluntad popular estando involucrados en casos tan graves como los que se les imputan. Los andaluces habían ido a votar en masa para que un régimen podrido hasta las entrañas por la corrupción y el enchufismo se mantuviera en pie a cambio de mantener su puestecito en el ayuntamiento de turno, su PER o su subvención. Menuda decepción. Por fortuna no fue eso lo que pasó. Y aquí es donde encaja el símil futbolístico:

La liga de Capello fue la liga del milagro, la que ganó un equipo mucho peor que el que quedó segundo cuando ya la tenía perdida. Aquella liga no la ganó el Real Madrid, la perdió el Barça. Lo mismo pasó el domingo. Reconozco que no me di cuenta hasta el lunes.

Ojo al dato:

El PSOE sacó en 2008 2.178.296 votos.
En 2012___________ 1.523.465 votos.

Es decir 650.000 votos menos. Se ha dejado por el camino nada más y nada menos que un 30% de sus votos. ¡Menos mal!

Izquierda Unida ha ganado 120.000 votos, probablemente en su inmensa mayoría provenientes de antiguos votantes socialistas.

¿Por qué no se ha producido el vuelco? Porque el PP no sólo no ha recibido ni un solo voto procedente de la hecatombe del PSOE, sino que además ha perdido 160.000 votos con respecto al 2008.

Han fallado un penalti sin portero.

Hablando de partidos más serios, UPyD no ha conseguido su objetivo de entrar en el parlamento andaluz. Ése era el objetivo y no hemos llegado, por poco, pero no hemos llegado. ¿Es comparable este fracaso con el del PP? Rotundamente no. El fracaso no son los resultados, con circunscripción única UPyD tendría 3 diputados en San Telmo. El error son las expectativas creadas. Confundimos las elecciones generales con las autonómicas y son distintas ligas.

El dato clave en este caso es el siguiente:

Resultados de UPyD en 2008:____________________Resultados de UPyD en 2011-2:
Generales:________40.568__________________________________207.923
Autonómicas:______27.261_________________________________129.180

En ambos casos UPyD ha multiplicado sus votos en 4 años ¡por 5!

Como era de esperar UPyD saca, y creo que seguirá sacando, mejores resultados en generales que en autonómicas, por ser un partido con un mensaje claramente nacional. Pero lo de UPyD no es un penalti fallado. Lo de UPyD es el gol de Pelé… que no entró.

Respondiendo a Alberto Garzón (IU)

Alberto Garzón, parlamentario por Izquierda Unida, ha incluido una entrada en su blog en la que burdamente trata de identificar a UPyD con la extrema derecha.

Me parece completamente insultante el artículo. Primero, porque es un completo insulto a la inteligencia de los lectores. Segundo, porque es un claro ejemplo sobre cómo manipular y mentir. Y tercero, porque es un grave insulto a los miembros de UPyD y a sus votantes. Se nota que hay campaña electoral y hay que sacar la artillería pesada, pero tengan cuidado, señores de IU, de que la gente no se dé cuenta de lo que están haciendo, porque se les puede volver contra ustedes.

UPyD no gusta a su partido, Izquierda Unida, porque propone cosas lógicas, medidas coherentes para tratar de mover el statu quo que nos ha llevado a la situación actual. Algo parecido a lo que, bajo su punto de vista, pueda hacer IU, marcado por los viejos patrones izquierda-derecha. Por eso, como ven a UPyD un peligro que les puede robar fácilmente mucha parte de su electorado, pretenden pegarle una patada para enviarlo lo más lejos posible del espectro ideológico. De extrema izquierda a extrema derecha. Evitar el posible solapamiento.

Pues no, señores de IU, no cuela. Se les ve el plumero. La gente no es tonta, y con esta estrategia sólo conseguirán engañar a un pequeño puñado de ignorantes desinformados.

“Otras propuestas, sin embargo, les delatan: cuando UPyD habla de racionalizar el gasto público superfluo, y en especial cuando propone establecer límites al déficit público, asume partes fundamentales del programa político de la derecha más radical.”

O sea, ¿que decir que no se gaste el dinero público en cosas completamente inútiles es de ser derecha radical? ¿Pero estamos locos o qué? Ahora yo seré un derechoso radical por decir que las subvenciones al cine hay que redistribuirlas para que no se las queden los amigos del gobierno de turno, productoras sin ningún ánimo de crear películas y que existen sólo para las subvenciones. Ahora yo seré un derechoso radical por opinar que se han creado centenares de instituciones públicas que no sirven para nada con el único ánimo de enchufar a la gente del partido en ellas y así tenerla ocupada. Racionalizar significa racionalizar. No suprimir. Hacer las cosas desde un punto de vista racional y distribuir el dinero público de forma justa. Si eso es ser un derechoso radical, apaga y vámonos. ¿Qué proponen ustedes? ¿Barra libre para todos y otorgar dinero a mansalva sin preocuparse de quién lo recibe y qué hace con él?

Sobre lo del centralismo, estamos otra vez en lo mismo. A ver si se enteran de una vez. UPyD defiende un estado federal. Estado federal no es igual a Estado centralista. No sé si realmente es porque no se enteran de la película o porque les da igual todo y por lo tanto deciden pasar a la mentira y la manipulación directamente. Infórmese o deje de mentir (elija la opción que sea su caso).

Tras dejarle un comentario en el blog del señor Garzón -básicamente esta entrada escrita de manera más informal- se lo he comentado por Twitter en @agarzon. Me ha contestado lo siguiente:

Tienes otros artículos en el blog donde está más que explicado. Renunciar al eje ideológico fue la técnica del falangismo.

Yo le he contestado como he podido debido al escaso número de caracteres que permite Twitter:

¿Y? Matar a millones de personas también fue una técnica del comunismo y no por ello voy diciendo que IU es un partido genocida.

Poco espacio para debatir al respecto. Sin embargo, no me gustaría dejar de recomendar tanto a Alberto Garzón como a todos aquellos que defienden esas posturas tan insensatas, que se lean el siguiente artículo de la wikipedia y que reflexionen un poco: http://en.wikipedia.org/wiki/Reductio_ad_Hitlerum

Resumiendo la entrada de la Wikipedia: Reductio ad Hitlerum es una falacia de la forma “Adolf Hitler o el Partido Nazi apoyaban X; por lo tanto X debe ser malo”.

Por último, añadir, antes de que vayan a por mí, que no soy miembro de UPyD. Sólo soy una persona normal, que estuvo en las manifestaciones del 15-M en mi ciudad, que trata de informarse de todos los partidos políticos antes de ir a votar, y que incluso votó a IU en las últimas municipales, debido a que no se presentaba UPyD. Pero visto lo visto, no sé si debería hacerlo más, ya que creía que de lo que se trataba era de combatir el statu quo PPSOE realizando propuestas desde el sentido común, y tras leer este artículo me he decepcionado bastante tras comprobar la ausencia de éste en algunas personas de IU.

Si de verdad tienen ustedes la necesidad de llamar “populistas” a UPyD, desde luego me parecería muy paradójico porque desde IU también se lanzan propuestas parecidas a algunas propuestas de UPyD, como la reforma de la ley electoral. Para más inri, IU ha recibido muchas veces el calificativo de populista por parte del PPSOE. Que el PPSOE diga que UPyD es populista es normal, porque para ellos eso de escuchar lo que quiere el pueblo puede sonar a extraterrestre. Pero que lo diga IU es realmente triste, demagógico, incoherente y contradictorio.

Completamente decepcionado con ustedes.

De Saragossa y Gerona

Unión, Progreso y Democracia (UPyD) ha presentado una proposición no de ley en el Congreso de los Diputados con la que busca recuperar los topónimos en castellano de regiones bilingües en España, muchos de los cuales han sido eliminados por ley. Dicha propuesta no pretende sustituirlos por los nombres en castellano, sino que pretende que ambos sean oficiales -según la lengua en la que se esté hablando-, al contrario de lo que sucede en la actualidad, en la que diversas leyes han dejado como única forma oficial la forma toponímica en lengua cooficial.

Recordemos que en la pasada legislatura, presidida por José Luis Rodríguez Zapatero, el PNV obligó al Gobierno -como condición indispensable para que el PNV apoyase los presupuestos- a aceptar como únicas en las provincias vascas las formas toponímicas en euskera. Así, oficialmente, Guipúzcoa, Vizcaya y Álava han pasado a llamarse, respectivamente, Gipuzkoa, Bizkaia y Araba/Álava (la única que ha conservado la forma toponímica castellana junto a la vasca).

Otras leyes en otras autonomías han hecho que diversos topónimos en castellano hayan dejado de ser oficiales en favor únicamente de sus equivalentes en lengua cooficial. Esto ha tenido una implicación inmediata, y es que en documentos oficiales, aunque el texto esté en castellano, el topónimo está en lengua cooficial. E igualmente en su momento se cambiaron todos los carteles de tráfico del país para cambiar muchos topónimos en castellano por su equivalente en lengua cooficial, y esto sucedió en toda España, no sólo en regiones bilingües. Así, uno puede circular en la Comunidad de Madrid por la A-6 que no encontrará ni un solo cartel que ponga La Coruña, en todos pone A Coruña, el correspondiente topónimo en gallego.

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