Londres 2012, 1ª jornada: El planchazo de Phelps y la genialidad de Vinokourov

La primera jornada de los Juegos Olímpicos ha sido, como es tradición, un día de grandes alegrías y enormes decepciones, algo en lo que no ha sido una excepción la delagación española. Y, como es tradición también, la primera medalla de oro se la ha colgado China, en tiro olímpico femenino.

CICLISMO

La competición que nos dio nuestra primera gran alegría en Pekín tomó la salida desde el centro de Londres con el equipo británico como previsible dominador, no en vano sus ciclistas habían ganado siete etapas en el reciente Tour de Francia, además de los dos primeros puestos de la general. Pero, como ya auguraban algunos expertos, la carrera olímpica siempre es muy difícil de controlar y, como en las cuatro ocasiones precedentes, el sprint es imposible.

De hecho, la carrera permaneció controlada por la escuadra británica —con escapadas que no gozaron de mucho margen— hasta que a 50 km de meta y cuando en teoría acababa la parte más difícil del recorrido, Luis León Sánchez hacía una aceleración para unirse al grupo de escapados en el que marchaban ya Jonathan Castroviejo, Nibali (ITA) o Menchov (RUS), y se le sumaban gran cantidad de corredores importantes como Fabian Cancellara (SUI), Tejay Van Garderen (USA) o Edvald Boasson Hagen (NOR). En total se unieron en cabeza de carrera unos treinta corredores entre los que figuraba un tercer español: Alejandro Valverde. Aunque parecía que la escapa sería fácilmente cazada por los británicos, pronto se alcanzó el minuto de ventaja merced al extraordinario trabajo de Castroviejo en favor de sus compañeros y a la colaboración de suizos, noruegos y el estadounidense Van Garderen, sobre todo. Los kilómetros pasaban y Wiggins, Froome y Millar iban, uno a uno, perdiendo contacto con el grupo perseguidor sin haber logrado acercar a Mark Cavendish a los escapados.

Fue entonces cuando llegó el segundo (pero no último) gran momento de la carrera. El desgraciado protagonista, el gafado Fabian Cancellara. El extraordinario ciclista suizo, posiblemente el más potente y uno de los más hábiles del mundo, cometía un error de principiante al caerse en una curva no demasiado peligrosa a 10 de meta, cuando comandaba el grupo cabecero. Era una de las ruedas a seguir y, pese a que Castroviejo continuó su extraordinario trabajo, ni Luisle ni Balaverde volvieron a mostrarse en cabeza. En meta, ambos reconocerían que no se habían alimentado adecuadamente debido al alto ritmo de la jornada y que eso les había pasado factura.

Y fue entonces cuando llegó el momento que decidiría la carrera. En una tremenda casualidad, Rigoberto Urán (COL) y Alexandre Vinokourov (KAZ) demarraban uno a cada lado de una isleta, para unirse al final de la misma y ya no separarse. Pese al esfuerzo de Castroviejo y Nibali, ya no los verían hasta la línea de meta, pues el veteranísmo kazajo (39 años) y el joven colombiano (25) mostraron en todo momento gran claridad de ideas. “A por el oro”, parecía decir Vino —que ya había sido plata en Sidney 00— en cada relevo. Y fue precisamente la veteranía y la inteligencia de que siempre ha hecho gala el pequeño kazajo lo que le daría el oro: en la recta de meta, a unos 300 metros, aprovechó el momento en que Urán se aseguraba de que el grupo estaba lejos para darle la estocada fatídica. Por detrás, el noruego Kristoff se hacía con el bronce en un sprint en que ni se metieron los españoles. Sin embargo, debemos estar orgullosos de su actuación, pues fueron responsables de que se rompiese la disciplina británica del sprint con una estrategia perfecta y un Castroviejo inconmensurable.

NATACIÓN

Definitivamente Phelps no está en forma. Ya en las series matinales de 400 estilos masculinos vimos como le costó horrores superar al húngaro Cseh, el cual se confió en que el tiempo de Phelps sería bueno, y le supuso perderse la final. Ryan Lochte no hizo un gran tiempo en series, pero demostró su enorme superioridad refrendada en la final con una gran victoria, alejada del récord del mundo, pero más que suficiente. El brasileño Pereira y el japonés Hagino le escoltaron en el podio, relegando a Phelps al cuarto puesto a más de 4 segundos de la cabeza. Veremos si le pasa factura en las pruebas que siguen.
Dana Vollmer puede ser la primera en batir un récord del mundo de natación en estos juegos, con el mérito añadido de hacerlo sin bañadores mágicos de poliuretano. Hoy batió el récord olímpico en 100 mariposa y su manifiesta superioridad se concretará en la final.

La natación china está mostrando su poderío con las victorias de Sun en 400 libres masculinos frente al extrañamente repescado coreano Park, y de la jovencísima Ye en los 400 estilos femeninos. No lo pudieron refrendar en los relevos 4 x 100 libres femeninos donde obtuvieron un digno cuarto lugar, inclinándose ante Australia, Holanda y Estados Unidos.

Mal balance para las tres españolas que han competido. No podemos pedir grandes resultados, pero al menos que estén en sus marcas. Eximo a Judith Ignacio, primero por su juventud, que sí ha estado en sus marcas, y que participó en la prueba de 100 mariposa para tomar contacto con la piscina y preparar su verdadera prueba, los 200. Pero en 400 estilos Claudia Dasca estuvo lejos de su nivel, y Mireia Belmonte, que accedió a la final, en ella fracasó lamentablemente, negándose incluso a atender a los periodistas. No le pedíamos medalla, simplemente que mantuviera el quinto puesto con el que accedió a series. Alguien dijo que era una persona muy fuerte que aguantaba la presión, pero ha dado muestras de todo lo contrario, tanto en la piscina, como después en la zona mixta. Esperemos que cambie de actitud, porque le quedan 5 pruebas en las que demostrar su calidad y preparación.

Finalmente, las semifinales de 100 braza masculinos ofrecieron otro récord olímpico de la era “textil” a cargo del sudafricano Cameron van der Burgh. Sorprende el mal puesto obtenido en series por el japonés Kitajima, oro en Atenas y Pekín en esta misma prueba y candidato a ser el primero en conseguir tres oros consecutivos, hazaña que Phelps ha fracasado con su cuarto puesto de hoy. Pero todo está abierto y, aunque salga en la calle 2, Kitajima aún es capaz de capturar el oro y batir el récord del mundo.

BALONMANO

Se acaba de iniciar la competición femenina. España estaba encuadrada en un grupo dificilísimo y no ha podido con los nervios del debut. Si bien han demostrado cierta calidad en la resolución de algunas jugadas de ataque, su falta de concentración les ha hecho cometer un sinnúmero de pérdidas -unas por despiste, otras por la magnífica presión de las coreanas- lo que ha propiciado fáciles contraataques en superioridad que han destrozado al combinado español. De todas formas tengo que destacar el coraje, decisión y a la vez chispas de calidad de Carmen Martín y Marta Mangué. Algunos arranques de estas dos jugadoras me han sacado de la decepción continua que suponían los fáciles goles concedidos a las coreanas por errores infantiles. Pero hay un atisbo de esperanza, cuando la paliza estaba garantizada salío el orgullo patrio, y la enorme diferencia se redujo a sólo cuatro goles, Corea del Sur 31 – España 27. Próxima parada, Francia.

TENIS

Sabor agridulce en la jornada para los españoles: ganan los dos dobles, Almagro y Carla Suárez, pero pierden Anabel Medina y Verdasco, que sigue en su tónica habitual de “una de cal, una de arena”. Fuera de los nuestros, Federer sufre más de lo previsto ante Falla, pero dejándonos algunos momentos sensacionales de tenis.

TENIS DE MESA

Los dos españoles que entraban en liza han quedado eliminados. Carlos Machado en primera ronda masculina y Sara Ramírez en segunda ronda femenina. La derrota frente a la ucraniana Margaryta Pesotska nos ha hecho sufrir, porque por momentos pensamos que la remontada era posible, pero hay que reconocer que cuando los intercambios eran igualados la ucraniana siempre parecía tener un golpe más, una respuesta más atinada que la catalana. En fin, se ha perdido pero con lucha y con honor.

Ahora quiero hacer un apunte sobre un partido de la ronda previa que me ha indignado. Durante la ceremonia de inauguración, especialmente María Escario, pero también Ernest Riveras y Paloma del Río, nos machacaron con la idea de lo bueno que era que todos los países por primera vez llevaran mujeres. Después de ver el partido de tenis de mesa entre la canadiense (de origen chino) Zhang Mo y la qatarí Aia Mohamed tengo que expresar mi más enérgica protesta. Qatar es uno de los tres países que era reacio a llevar mujeres y que lo ha hecho por presión del COI. Así, envían a la pobre Mohamed, la cual —perdonen mi machismo— tenía rasgos faciales agraciados. Del resto de rasgos no podemos opinar, porque la pobre iba ataviada con pantalones largos, manga larga y velo. Cualquiera que haya jugado al ping-pong, aunque sea como simple divertimento con amigos, puede imaginar el suplicio que es jugar así: los intercambios no duraban nada, la chica qatarí no tenía nivel, pero es que además, su atuendo inapropiado le impedía reaccionar con dinamismo a los lanzamientos de su contraria. Para montar esta escena mejor que no manden a nadie, y ya de paso que no manden tampoco a ningún hombre. Cuando vea una selección qatarí de vóley-playa femenino, con el atuendo adecuado, entonces aceptaré que han pasado por el aro y que se suman al respeto y a la igualdad de sexos.

GIMNASIA

Acabamos el resumen de hoy con una de las especialidades olímpicas por antonomasia: la gimnasia artística. De hecho, se dice en los corrillos olímpicos que los Juegos no se consideraban inaugurados hasta que la mítica periodista española Paloma del Río exclamó su primer “¡ahí va!” en el pabellón de gimnasia. Se disputaba la jornada de calificación masculina, que estuvo plagada de fallos inesperados de los deportistas más expertos. Así, a lo largo del día veíamos como dos de los grandes especialistas mundiales —el rumano Koczi en caballo con arcos y el brasileño Hipólito en suelo— fallaban al poco de iniciar sus ejercicios y tiraban por tierra todas sus opciones de estar en la final de los respectivos aparatos, al tiempo que uno de los grandes favoritos para el concurso general, el triple campeón Uchimura (JPN), se clasificaba en una discreta novena plaza que lo mete en la final pero muy por debajo de lo esperado. Sorpresa fue también la sexta plaza grupal de China, vigente campeona olímpica y ganadora también del concurso individual y de cinco de los seis aparatos en sus Juegos. El mejor clasificado final fue el combinado estadounidense, por delante de Rusia.

En lo que respecta a los españoles, espléndida actuación que no se verá recompensada con un puesto en la final del lunes por menos de tres décimas, las que nos separaron del octavo puesto de Francia. Sí tendremos dos competidores —Fabián González y Javier Gómez— en la final del concurso general y uno en la de salto —Isaac Botella, que repite final olímpica tras la de Pekín.

Destacar, para concluir, que el veterano búlgaro Jordan Jotchev —que fuera injustamente privado de la medalla de oro en Atenas en favor del local Tampakos— estará en una nueva final de anillas, en sus sextos Juegos Olímpicos y a los 39 años. Y, viendo lo apretado de las puntuaciones en esta especialidad, no lo descartaremos de antemano de la lucha por las preseas.

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Publicado el 29/07/2012 en Cajón de Sastre, Deportes y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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