Londres 2012, 11ª jornada: Tres medallas y un oro

TRIATLÓN

La jornada empezaba de forma inmejorable en el Serpentine Lake de Hyde Park. Javi Gómez Noya nadaba siempre en el grupo de cabeza a rebufo del eslovaco Varga, saliendo el segundo del agua y pasando a comandar la prueba en bici junto a otros cuatro triatletas –el propio Varta, el italiano Fabian, y los grandes favoritos, los hermanos Alistair y Jonathan Brownlee (GBR). Aunque parecía que se rompería la carrera, finalmente fueron absorbidos por el grupo perseguidor en la tercera de las siete vueltas, quedando en cabeza los veintidós atletas que se jugarían la victoria.

En la transición a la carrera pedestre, Gómez Noya se colocaba en cabeza y muy atento al movimiento de los Brownlee, que aceleraban nada más calzarse las zapatillas. El resto de competidores ya no verían a los hermanos y al español hasta la línea de meta, siempre con el mayor de los Brownlee, Alistair tirando del trío cabecero. A tres kilómetros de la meta su hermano Jonathan perdía contacto y Alistair se jugaba el todo por el todo. Javier aguantaba por unos quinientos metros, pero no podía más y llegaba al penúltimo paso por meta con cinco segundos de desventaja. En los últimos dos kilómetros, el hueco del británico no haría sino aumentar, al tiempo que el español distanciaba al segundo de los hermanos y se aseguraba la plata. Fantástica carrera por parte de todos los competidores, recompensados por el estruendoso aplauso que el numerosísimo público reunido en Hyde Park brindó a todos y cada uno de los que finalizaron la prueba.

 

 

VELA

Como avanzábamos ayer, Marina Alabau contaba con muchas opciones de colgarse el primer oro de la delegación española. Y así ha sido, para alborozo de la afición patria. Marina hizo una carrera muy inteligente en esta Medal Race, siempre cerca de la cabeza pero sin riesgos innecesarios. Hasta que en la penúltima boya se permitió el lujo de irse a por la líder de la prueba, Olga Maslivets, y batirla ampliamente en la meta. Victoria sin contemplaciones para la española, gran dominadora de toda la prueba. Y primera medalla de oro para España.

NATACIÓN SINCRONIZADA

Tras dos jornadas acabando en tercera posición detrás de la pareja china y de las imbatibles rusas, Ona Carbonell y Andrea Fuentes consiguieron colgarse la medalla de plata con una puntuación de 96.900. El dúo español realizó un ejercicio muy completo y difícil, interpretando el tango “La Cumparsita”, utilizando una gran variedad de figuras y derrochando energía. Por delante de ellas ganaban la medalla de oro una vez más las rusas Natalia Ischenko y Svetlana Romashina con una puntuación total de 197.100 superando todos los records olímpicos de este deporte, mientras que las chinas Xeuchen Huang y Ou Liu tienen que conformarse con el bronce, tras conseguir la misma puntuación que en la rutina libre: 96.770. En el cómputo global, el dúo español superó finalmente al chino por tan solo treinta milésimas.

BALONMANO

Vibrante partido de cuartos de final, y enfrente, un rival de entidad, sin lagunas, que no se arruga y con un potencial tremendo. En efecto, Croacia afrontó el partido con determinación y orden, sin por ello dejar de dar rienda suelta a sus figuras, como Tatari. Muchas alternativas en el marcador pero con ventajas mínimas para uno y otro. Al descanso, 13-12 para España. Al principio del segundo período vino un momento malo para España, que con algunos despistes permitió que Croacia tomara la delantera, pero entonces resurgió la garra hispana. Orden en defensa y acierto en la portería fueron la base. Y en ataque, ante la lesión de la fabulosa extremo derecha Carmen Martin, España jugó las acciones de superioridad hacia el otro lado, y allí emergió la figura imperial de Eli Pinedo. ¡Qué buena es esta chica! Cuando las circunstancias nos empujaron a darle balones respondió. No sólo anoto 7 tantos, muchos de ellos de gran mérito con poco ángulo desde la posición de extremo, sino que hizo una secuencia de 3 que distanció definitivamente a España para poner un 19-16 que Croacia ya no pudo remontar. Se lanzó a un ataque frenético que no le dio ningún resultado. Al final, España 25 Croacia 22, y ya estamos en semifinales, éxito histórico.

ATLETISMO

110 metros vallas. Primera clasificatoria de la mañana que, además de para ver a Dayron Robles (CUB) hacer 13.33 dejándose llevar en la última valla y a un Merrit (USA) volando hasta los 13.07, nos dejó claro que Liu Xiang (CHN) es posiblemente el campeón olímpico –título conseguido en Atenas 2004– con mayor gafe. Si en los Juegos de su país no pudo ni disputar las eliminatorias –saltó al tartán, pero fue un espectáculo dantesco verlo retirarse tras la primera zancada–, en esta ocasión derribó la primera valla para a continuación irse al suelo y no poder terminar la prueba.

Triple salto. Se clasifican para la final por superar la mínima establecida Christian Taylor (USA) y Leevan Sands (BAH), con 17,21 y 17,17 respectivamente. El resto de clasificados los conseguirían por puestos, con marcas entre los 17,06 del francés Compaore y los 16,62 del bielorruso Platnitski.

Salto de altura masculino. Hace tiempo que esta prueba carece del nivel que tuvo antaño, es impensable que alguien vaya a saltar 2.40 como hacía Sotomayor. Al menos tenemos que agradecer que este ruso desgarbado con estilo poco ortodoxo, llamado Ukhov, nos haya regalado un salto de 2.38 ganando claramente la prueba. La plata fue para el americano Kynard, que pasó 2.33 a la primera y luego quiso quitarle el oro al ruso, en lugar de asegurar los 2.36 que estaban a su alcance, pues utilizó su segundo y tercer intento sobre 2.38 y 2.40 sin éxito. Y la propina vino con el bronce, con tres hombres repartiéndose el botín, en realidad una medalla para cada uno, cuando ninguno pasó de 2.30 –ni siquiera llegaron a la marca que se pedía en la calificación del día anterior. En estos casos, como en algunos concursos literarios cuando no hay suficiente calidad, el premio debería quedar desierto.

100 vallas femeninos. Extraordinaria prueba que mostró no sólo la buena forma de sus participantes sino la rapidez de la superficie. Llegada ajustadísima en la que la favorita, la australiana Pearson tuvo que batir el récord olímpico, 12.35, para superar a la americana Harper, que con 12.37 hizo su mejor marca de siempre. Pero es que la americana Wells, que se llevó el bronce, con 12.48 también hizo su mejor marca. La americana Lolo Jones, que era favorita a medalla, se contentó con el cuarto puesto y su mejor marca del año. En quinto lugar, la turca Yanit batió el récord de su país, y la sexta, la canadiense George hizo también su mejor marca.

Lanzamiento de disco masculino. Prueba también de enorme nivel que reunía todos los podios de los campeonatos importantes de los últimos 4 años, excepto los excluidos por dopaje. El iraní Hadadi empezó muy fuerte y con su primer lanzamiento, 68.18 lideró la prueba durante mucho tiempo, justo hasta que el alemán Harting, en su quinto lanzamiento le arrebatara el oro con un tiro de 68.27. Para el bronce se produjo el mismo proceso, el lituano Alekna lo retenía desde el primer lanzamiento hasta que el estonio Kanter se lo arrebató en el quinto tiro. Por fin un español en una final y con buena actuación, Casañas hizo muy buenos primer y quinto tiros, quedándose a 2,5 metros de la medalla, pero obteniendo una meritoria séptima plaza, que puede sumar a su quinta plaza olímpica en Pekín. Pocos atletas españoles actuales pueden lucir ese palmarés.

1500 metros masculino. Carrera que parecía táctica luego resultó ser muy rápida para ser una final pues se marcó un 3:34. Los kenianos volvieron a sorprender negativamente al quedarse sin medallas. En la última vuelta un fulgurante ataque del argelino Makhloufi le permitió obtener tal ventaja que, aunque se quedó sin fuerzas en los últimos 50 metros de la recta final, fue suficiente para mantenerla y obtener un oro que se vislumbraba por su rendimiento en semifinal. En un sprint apretado, el norteamericano Manzano obtuvo la plata viniendo desde atrás y superando al marroquí Iguider que también se había quedado sin fuerzas, hasta el punto que casi le arrebata el bronce el otro americano, Centrowitz, que fue cuarto. Un etíope en sexto lugar y los kenianos en los puestos 7, 11 y 12 es toda la noticia que tenemos del atletismo del altiplano africano. En esta prueba el norte de África, como antaño España, es la que domina, con una interesante irrupción de los norteamericanos, que se están introduciendo en el fondo y medio fondo, para lo cual han dedicado una preparación específica con entrenadores experimentados como Alberto Salazar.

GIMNASIA

Paralelas (m). El gran ejercicio –7 de dificultad y total de 15,966) del favorito, el chino Feng Zhe, le permitió alzarse con la medalla de oro, sólo inquietado por la brillante ejecución del subcampeón del concurso general, Marcel Nguyen (GER) –9,00 para un total de 15,800. Completó el podio el francés Sabot, desplazando a Kazuhito Tanaka (JPN).

Barra de equilibrio (f). Dominio absoluto de la gimnasia china, con Deng Linlin y Sui Lu en las dos primeros escalones del podio. La estadounidense Raisman logró el bronce al prosperar la reclamación presntada por su equipo, que desplazó a la rumana Catalina Ponor al cuarto puesto.

Barra fija (m). Los espectadores presentes en el O2 podrán presumir, y contar a sus descendientes que ellos estaban presentes en una de las mejores finales de la Historia de la Gimnasia. Hasta en tres ocasiones pudimos ver cómo cambiaba el primer puesto del cajón. Primero Zou Kai (CHN) y después Fabian Hambuchen (GER) se creyeron ganadores, pero entonces llegó el neerlandés Zonderland para, por fin, hacer en una final olímpica el inenarrable ejercicio que tiene en su repertorio. Sus tres sueltas consecutivas, sin ningún molino preparatorio entre ellas, cautivaron al público y convencieron a los jueces. Recibió la extraordinaria nota de 16,533, con 7,90 de dificultad, y ya nadie pudo superarlo.

Suelo (f). Tremenda la pitada que recibieron las jueces de suelo al dar la nota de la rumana Catalina Ponor –campeona en este aparato en Atenas–, un exiguo 15,200 que supo a poco al público reunido en el O2 y a quien les escribe. La brava gimnasta rumana, que salió al tapiz enrabietada por su cuarto puesto en la barra, cuajó una actuación sensacional en la que clavó todas y cada una de las acrobacias del ejercicio. Pero su esfuerzo fue en vano y de nuevo se vería superada por la estadounidense Raisman, a la postre oro con un ejercicio muy atlético pero muy poco artístico. Injusto final para una de las grandes de este siglo. Aliya Mustafina (RUS) completó el podio al verse favorecida por la caída de la defensora del título, Sandra Izbasa (ROM).
Así acababa la competición de gimnasia artística de estos Juegos Olímpicos, pero no me gustaría cerrarla sin destacar y agradecer, una vez más, la extraordinaria labor de Paloma del Río a la hora difundir y engrandecer este deporte.

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Publicado el 08/08/2012 en Cajón de Sastre, Deportes y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

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