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Consejo Político del 28 de marzo: Lo que yo diría si estuviera allí.

El título es bastante auto explicativo. No soy miembro del Consejo Político, pero si lo fuera, pediría intervenir para exponer este texto. Es un discurso huérfano, que no tiene quien lo lea. Si por casualidad alguien que comparta el contenido del mismo tiene a mano a algún vocal del CP, tiene mi permiso para pasárselo y proponerle que lo haga suyo. Es más, me encantaría que tal cosa pasara. Si no, será su destino quedar como una reflexión más de este blog.


Permitidme que comience mi exposición con una reflexión histórica. Desde la época clásica hasta la edad moderna las clases gobernantes cuidaron de no romper su palabra y de no actuar de forma desleal. Esto no se hizo sólo por valores culturales, sino que había en ello un fondo pragmático. En efecto, se consideraba que quedaría en la memoria esta conducta y que en adelante nadie confiaría la persona que así hubiera actuado o en su familia.

Así, Benedict Arnold, tras rendir su fuerte por unas miles de libras, encontró al final de la guerra el rechazo de ambos bandos. Por su parte, Napoleón traicionó a su aliado español y eso fue uno de los factores determinantes de su derrota. Otro supuesto famoso, Brutus, tras traicionar al César, acabaría quitándose la vida totalmente derrotado y odiado por el pueblo de Roma.

Me apena pensar que de darse estos casos hoy, lejos de producirse repudio alguno, las personas protagonistas hallarían éxito y quizás hasta serían líder de algún partido. Supongo que uno de los males de nuestro tiempo es la inmediatez y la falta de memoria. Sólo así se explica que personas tan inteligentes y válidas puedan hacer un análisis tan exento de memoria. Me refiero, ahora mismo, a aquellos que quieren pactar con Ciudadanos.

Recordemos brevemente el pasado de este partido y, sobre todo, de su Directiva. Accedieron a su puesto gracias al apoyo de fundadores a los que posteriormente traicionaron. Amargamente lo explicaba Robles. Posteriormente, pactaron con la ultraderecha, traicionando sus valores. Recientemente se aliaron con localistas, como CAPI, a la que abandonaron por correo tras haberlos exprimido.

Sólo con falta de memoria o con mucha ingenuidad puede explicarse pedir sinceramente una alianza con quien traiciona su valedor, prescinde de sus principios en pos de resultados electorales, y deja de lado sus aliados de forma desleal cuando le resulta rentable. La pregunta que me hago es, ¿por qué iban en la Directiva de Ciudadanos a tratarnos a nosotros mejor que a CAPI, a los fundadores del partido o a respetarnos más que a sus propios principios? ¿Qué motivo hay para confiar? Porque sin confianza, no se pueden construir alianzas. Porque nada impediría que se nos usara y después se nos tirara, como en los casos antedichos, o que se aprovecharan las conversaciones para dejar una imagen de total derrota de UPyD y falta de proyecto autónomo y luego romper las negociaciones bajo cualquier excusa.

Habrá quien defienda ese pacto como una cuestión de estrategia mediática. Tratar de parecer amables. Quien así lo haga debe valorar que pueden fácilmente defenderse desde la Directiva de Ciudadanos simplemente diciendo que ya se han venido las bases de UPyD a su partido y que quienes ahora quieren entrar son sólo los cargos burocráticos. O simplemente que ya no interesa porque en UPyD ya no queda nadie a la vista de los resultados. Daríamos imagen de derrotados y además de ser lo mismo, lo cual sería un gravísimo error.

¿Qué propongo entonces? ¿El inmovilismo? No. Propongo un análisis de la situación y encaminar nuestro proyecto hacia donde nos indique, mediante un Congreso Extraordinario al que lleguemos ya con un borrador de plan. El motivo esencial de abrir ahora el proceso que nos lleve a dicho Congreso Extraordinario, aunque se lleve a cabo tras las autonómicas, es precisamente tener un proyecto ilusionante que ofrecer, puesto que si damos apariencia de inmovilismo nos pasará gravísima factura.

A continuación, haré un análisis de datos que nos permiten dilucidar cual es la situación y propongo en líneas muy abiertas hacia donde encaminarnos.

Primera cuestión: Ya en las europeas presentamos una lista que conllevó la fractura del partido en Europa y la apertura de una crisis interna. Parte de los cargos elegidos por el Consejo de Dirección fallaron estrepitosamente en cumplir con lo esperado y han hecho gran daño al partido. Esto es su responsabilidad personal, pero también de quien los consideró válidos para el cargo y les incluyeron en dichas listas.

Segundo: En las elecciones primarias previas a las europeas apenas participaron 35 simpatizantes. Parece claro que algún error se ha cometido a la hora de implicar a las bases, puesto que estas son muy participativas y muy críticas, en general. Lo deja claro la actual situación, donde frente a los errores del Consejo de Dirección y diversos cargos, nuestra militancia ha actuado de una manera leal y meritoria.

En base a este análisis, creo que el exceso de centralización de la toma de decisiones en cargos orgánicos ha sido un grave error que ocasionalmente ha llevado a la selección de candidatos sin lealtad al proyecto y sin lazos con la militancia, sin duda debido a la desconexión de dichos órganos con la militancia “de a pie”. También defiendo que nuestra militancia ha demostrado tal madurez que haríamos bien en apoyarnos en ella.

Por ello, las líneas básicas, y sin ánimo de exhaustividad, sobre las que creo que debe construirse este proyecto son las siguientes:

En primer lugar, dar más mecanismos de participación a las bases. No hablo de asamblearismo, sino de darles facultades consultivas y de control. Hablo de incluir a los simpatizantes en las Asambleas Locales, para mantenerles informados y participativos de una forma más directa. Y de establecer que el Consejo de Dirección deba comparecer por medio de alguno de sus miembros o una delegación de estos, ante todas las Asambleas del territorio sobre el que se extiende su autoridad, tanto a nivel autonómico como local, con periodicidad logicamente distinta en función de la Asamblea de que se trate. También, cabría la posibilidad de articular el deber de comparecencia del Consejo Territorial a nivel de la Asamblea Local en aquellas Comunidades Autónomas especialmente extensas o con gran cantidad de afiliados.

En segundo lugar, apoyaría que se crearan mecanismos y miembros encargados de favorecer la integración e implicación de nuevos afiliados y simpatizantes a nivel de las Asambleas Locales.

En tercer lugar, todo lo anterior ha de ir acompañado de una fuerte campaña de captación de afiliados y simpatizantes, por medio de bajadas de cuotas, acompañadas de aportaciones adicionales voluntarias; incluso aunque esto suponga disminuir nuestro gasto. Con la finalidad de crear un movimiento de amplias bases, proyecto que sé que es complicado, pero que también es más necesario que nunca.

En cuarto lugar, asimismo creo que hace ampliarse el número de puestos elegidos por los afiliados y simpatizantes en primarias. La proporción de miembros elegidos por las direcciones y por los afiliados puede discutirse. El objetivo de esto debe ser que no haya ningún representante de UPyD sin relación y lazos ciertos con la militancia.

Y, por último, en quinto lugar lugar, desde una perspectiva estratégica creo que además de posicionarnos en una posición e imagen de mayor participación – lo cual actualmente es bastante demandado en ciertos sectores sociales-, debemos recuperar el voto que obtuvimos en 2011. Un voto progresista pero sin complejos, un votante que actualmente duda del radicalismo de Podemos y encuentra al PSOE de poca confianza, lleno de clichés y envejecido. Porque es el votante progresista y moderno al que atendemos por naturaleza y en la política la coherencia ideológica es esencial. Así lo demuestra que de 2011 a 2015 hayamos perdido nuestro votante más progresista por tratar de beneficiarnos de desgaste del PP. Votante que no era afín a nuestra ideología y que hemos perdido en cuanto a parecido un partido reformista light que competía con nosotros por dicho voto.

Volvamos a nuestras raíces y a la vez demos más capacidad de supervisión y control a nuestras bases, porque tenemos una militancia que es un lujo, un orgullo y que debemos cuidar. Y adoptemos una hoja de ruta ya, lo suficientemente abierta como para permitir modificaciones posteriores, pero lo bastante concreta para poder ser considerada un proyecto creíble, puesto que de lo contrario llegaremos a las elecciones municipales con la apariencia de no haber reaccionado, de estar noqueados o de no haber realizado autocrítica alguna.

Elecciones al Parlamento de Andalucía 2015. Presentación de los candidatos

Los candidatos aparecen escrupulosamente ordenados por el porcentaje de votos obtenido en las últimas elecciones europeas en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Andalucía, apareciendo aquellos que lograron más de un 1 % de los votos. Pueden observarse dichos resultados aquí.


Susana Díaz

Susana Díaz Pacheco (Sevilla, 18 de octubre de 1974), candidata por el Partido Socialista Obrero Español

Estudió la carrera de Derecho en la Universidad de Sevilla. No obtuvo la licenciatura hasta 10 años después de comenzar su carrera. Por aquel tiempo ingresó también en las Juventudes Socialistas.

En 1997 alcanzó la Secretaría de Organización de las Juventudes Socialistas de Andalucía; posteriormente realizó un curso de Alta Dirección de Instituciones Sociales por la Fundación San Telmo. Curiosamente, la Fundación San Telmo cuenta con dos sedes permanentes, fruto de la colaboración con Entidades Públicas de Andalucía. La sede de Sevilla fue cedida por la Diputación Provincial de Sevilla en mayo de 1990.

Volviendo a la candidata, en 1999 fue elegida concejala por el Ayuntamiento de Sevilla. Fue delegada de Juventud y Empleo y, posteriormente, de Recursos Humanos.

Posteriormente, ocupó más cargos políticos (diputada por Sevilla en el Congreso de los Diputados entre 2004 y 2008, diputada por Sevilla en el Parlamento de Andalucía desde 2008, y senadora por Andalucía entre 2011 y 2012) y orgánicos en el seno del PSOE (Secretaria de Organización del PSOE de Sevilla entre 2004 y 2010 y del PSOE de Andalucía desde marzo de 2010 hasta julio de 2012, y Secretaria General del PSOE de Sevilla entre el 14 de julio de 2012 y el 30 de noviembre de 2013).

José Antonio Griñán (recientemente imputado) la coloca a la cabeza de la Consejería de Presidencia e Igualdad en la Junta de Andalucía.

Fue proclamada candidata a la presidencia de la Junta de Andalucía sin necesidad de celebrar primarias, al no conseguir sus rivales los avales necesarios para concurrir a las mismas. Es notable que acumulara 21.000 avales, probablemente para imposibilitar que otros candidatos pudieran lograrlos.

Observemos la lista de cargos públicos y orgánicos:

Secretaria de Organización de Juventudes Socialistas de Andalucía (1997-2004).
Concejal del Ayuntamiento de Sevilla (1999-2004).
Teniente de Alcalde de Recursos Humanos de Sevilla (2003-2004).
Diputada por Sevilla en el Congreso de los Diputados (2004-2008).
Secretaria de Organización del PSOE de Sevilla (2004-2010).
Diputada por Sevilla en el Parlamento de Andalucía (Desde 2008).
Secretaria de Organización del PSOE-A (2010-2012).
Senadora designada por el Parlamento de Andalucía (2011-2012).
Consejera de Presidencia e Igualdad de la Junta de Andalucía (2012-2013).
Secretaria general del PSOE de Sevilla (2012-2013).
Presidenta de la Junta de Andalucía (desde 2013).
Secretaria general del PSOE-A (desde 2013).
Presidenta del Consejo de Política Federal del PSOE (desde 2014).

Es notable la progresión en el partido de la candidata Susana Díaz. La pregunta es, estando tan vinculada al aparato del partido más salpicado por la corrupción en Andalucía y habiendo llegado a donde está de la mano de Griñan, ¿cuánto podemos confiar en ella?


bonilla

Juan Manuel Moreno Bonilla, (Barcelona, 1 de mayo de 1970) candidato por el Partido Popular

Inicio la carrera de Psicología y luego Magisterio en la Universidad de Málaga (UMA). No terminó ninguna de ellas.

Con 19 años se afilió al Partido Popular. A los 23, presidía las Nuevas Generaciones de Málaga. A los 26, las Nuevas Generaciones de Andalucía. Y a los 27, presidía Nuevas Generaciones a nivel nacional.

Fue sonada la polémica acerca de que habría falseado su currículum, como se analiza aquí y aquí.

Ha desempeñado los siguientes cargos públicos:

— Concejal del Ayuntamiento de Málaga (1995-1997).
— Presidente de la Junta Municipal del Distrito 4 de la ciudad de Málaga (1995-1997).
— Diputado por la provincia de Málaga en el Parlamento de Andalucía (1997-2000).
— Diputado nacional en el Congreso durante las VII, VIII, IX y X legislaturas.
— Portavoz Adjunto del Grupo Popular en la Comisión de Ciencia y Tecnología en el Congreso de los Diputados.
— Secretario en la Comisión de Asuntos Sociales del Congreso de los Diputados.

— Secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad (2011-2014).

En este último cargo impulsó los siguientes planes, todos ellos de dudosa eficacia vista la situación actual y durante ese periodo:

Plan Estratégico Nacional de Infancia y Adolescencia 2013-2016.
Estrategia para la Erradicación de la Violencia de Género.
Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad.
Plan Nacional de Inclusión Social.

Lo más reseñable de este candidato, por tanto, es su meteórica carrera en el Partido Popular y el haber falseado su currículum, así como carecer de estudios universitarios hasta los 40 años.


maíllo

Antonio Maíllo Cañadas (Lucena, Córdoba, 2 de noviembre de 1966), candidato por Izquierda Unida

Maíllo es licenciado en Filología Clásica por la Universidad de Sevilla. Habla inglés e italiano (además de los idiomas clásicos, latín y griego).

Aprobó las oposiciones de profesor de Educación Secundaria en 1990.

De 1991 a 1995 fue concejal por IULV-CA en Sanlúcar de Barrameda, y más tarde en Aracena (Huelva) entre 2003 y 2011.

Fue director de instituto entre 2005 y 2009.

Desde 2009 ejerció la jefatura del Servicio de Programas Educativos Internacionales de la Dirección General de Participación e Innovación Educativa de la Junta de Andalucía.

Es coordinador de la organización IULV-CA desde 2013, accediendo a este cargo con el mayor respaldo de la historia de la organización.

En junio de 2012, tras el acuerdo de gobierno en Andalucía entre el PSOE e IULV-CA, es nombrado director general de Administración Local de la Junta de Andalucía.

En 2014, tras ganar Maíllo las elecciones primarias a candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía, se inicia una nueva etapa en las relaciones de IULV-CA con el PSOE.

Quizá lo que ha hecho más notable a este candidato es que, tras observar que en su gobierno conjunto sólo habían logrado la aprobación 2 de las más de veinte medidas pactadas con el PSOE, bajo su dirección IULV-CA adopta una postura más beligerante que conlleva que el PSOE decida romper el acuerdo de coalición de Gobierno y convocar elecciones, antes que verse obligado a cumplir lo pactado.

Su gran baza es su trayectoria de hombre común, mientras que su gran rémora es la duda de si IULV-CA logrará, esta vez sí, algo de sus pactos post electorales.

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Las tarjetas opacas sobre la mesa

En la prensa se está hablando mucho de las tarjetas opacas, con las que gente como Rato, Blesa y toda esa caterva de parásitos se daban la buena vida a costa de Bankia, que tanto dinero nos ha costado, en lo que viene siendo uno de los mayores expolios de este país – y tristemente no el mayor por la cantidad de robos de guante blanco que se dan en nuestra tierra.

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¿Pero sabéis de qué no se habla? De que la Fiscalía, inicialmente, se negó a comenzar las investigaciones. Intervenido el Ministerio Fiscal por el cáncer que es la corrupción del PPSOE, y regido por el principio de jerarquía, los fiscales no podían o no querían actuar contra lo que se está demostrando como un enorme fraude.

Entonces, UPyD tomó el relevo, iniciando acciones judiciales con la querella contra Bankia, una de las mejores actuaciones de UPyD, sin dudas, por su relevancia y porque aspiraba a llevar a la realidad lo que es una ilusión de todos los españoles: que los gestores corruptos de Bankia, que nos habían robado a todos los ciudadanos, pagaran por sus delitos.

Los siguientes dos años han sido duros, llenos de guerras contra la mafia, sus bien pagados abogados y sobre todo, sus cortinas de humo en la prensa y su bien pagada propaganda (desde ahí sin dudas empezó el acoso y derribo contra UPyD, hasta entonces pretendían omitir al partido). Pero al fin se está sacando todo a la luz, a pesar de ellos y sus poderes.

En la página que os he puesto antes como hipervínculo: http://www.querella-bankia.es tenéis todo muy bien explicado, con todos los detalles del proceso, fechas de declaraciones, antecedentes, etcétera. Os recomiendo encarecidamente leerlo a todos los que no os dé igual la corrupción y queráis saber hasta donde llega todo. Por evidentes motivos, sólo saco de ahí este extracto:

El de Bankia es el caso que mejor simboliza el colapso del sistema financiero español: una caja de ahorros politizada, opaca y mal gestionada por unos directivos y consejeros con sueldos millonarios, que se fusionó con otras cajas en su misma situación por una decisión política, cuya salida a bolsa se anunció a bombo y platillo, que participó en el engaño de las preferentes y que, finalmente, fue salvada de la quiebra con dinero público tras el rescate de la Unión Europea al conjunto del sistema financiero español. Todo esto mientras en España se superaban los 5 millones y medio de parados y el país seguía hundiéndose en el pozo de la crisis más de cuatro años después de su estallido.

Pues bien, gracias a que UPyD y gente como Herzog no se conformaron con que esta gentuza se fuera de rositas, hoy por hoy tenemos una investigación en la que Rato y Blesa han tenido que pagar 19 millones de fianza, en la que ya nadie quiere avalarles y en la que, al fin, parece que van a llegar las responsabilidades penales.

Y gracias a esto también se ha demostrado la alta incidencia de casos no investigados por la Fiscalía, reforzando la idea de la necesidad de independencia del Ministerio Fiscal -recordemos que el juez no puede condenar a un corrupto si la Fiscalía politizada no acusa, salvo que lo haga alguien querellándose con el enorme coste que eso tiene, con lo que a menudo se da la impunidad de los corruptos. Esta independencia de la justicia, tanto de los órganos judiciales como de la Fiscalía y la policía es uno de los pilares de UPyD. Y junto con cosas como esta querella contra Bankia, el motivo de que tengan mi voto.

Con esta lucha por la justicia en el caso Bankia que cuesta dinero, sudor y sangre, y con cosas como que se negaran a participar en el reparto de la la televisión y la justicia vasca, a entrar en la empresa pública en Murcia, a entrar en el Consejo de Administración de la Caja de Ávila y de la Caja de Burgos así como renunciando a nombrar cargos politizados de TVE y TeleMadrid, UPyD demuestra que su lucha contra la corrupción no es solo palabras.

Abstención: la legitimación por omisión

Últimamente leo a mucha gente decir aquello de que las encuestas vaticinan una altísima abstención, que, por otra parte, ya fue alta en 2011, y que esto “por fin” deslegitimaría a la clase dirigente. Y yo les miro con escepticismo y me pregunto: ¿por qué una alta abstención -digamos, incluso, de un 90%- tiene por qué deslegitimarles? Pongo en duda que deslegitimar a un gobierno vaya a traer mejoras democráticas porque el PP, por ejemplo, ha cometido la máxima deslegitimación al saltarse a la torera todo su programa -y si hasta en Intereconomía lo dijeron…- y ya vemos que esa deslegitimación ni mucho menos les ha impedido seguir actuando con plenos poderes y total descaro. Resulta evidente que la legitimidad, en el sentido de un apoyo de la ciudadanía a sus actuaciones, a nuestros gobernantes poco o nada les ha venido importando, principalmente porque no hemos hecho que les importe traicionarnos, no ha habido verdaderas represalias políticas, sino turnismo puro y duro. Así que pongo en duda la utilidad de tirar nuestra principal baza de cambiar las cosas de forma pacífica, el voto, a la basura, tratando de conseguir una deslegitimación que no les hace ninguna mella. Al fin y al cabo, creer que con la deslegitimación por abstencionismo vendrá una mejor política es creer que causaría sonrojo a alguno de nuestros gobernantes el ponerlos frente a sus actos mezquinos; ¡pero si a ojos vista carecen de vergüenza alguna!

Lo dicho, no sólo no creo que deslegitimarles sirva de nada sino que, además, ni siquiera estoy de acuerdo con que el abstencionismo sirva para restar legitimidad al gobierno de turno. El abstencionismo no les deslegitima; en todo caso, no les da legitimad, lo cual es un matiz fundamental. No es lo mismo no apoyar que estar en contra, y es que la abstención es simplemente eso: no apoyar, pero no la manifestación de una oposición a las políticas llevadas a cabo y una falta de confianza en las alternativas políticas. Eso, en todo caso, lo sería el voto en blanco, que desde aquí invitaría a utilizar a todo aquel que pretenda un voto de castigo general, si no fuera porque la clase dirigente ha regulado un voto en blanco que, de facto, supone una abstención, ya que no resta representación a los partidos políticos, como propone, por cierto, Escaños en Blanco.

Alguno me dirá que me equivoco, y que la abstención sí puede significar “estoy en contra de todos los políticos”, porque hay gente que se abstiene de votar con esa intención. Le respondería que en el fuero interno del abstencionista puede hacerlo por lo que crea oportuno, ¡como si cree que una alta abstención traerá la paz mundial! Pero que a la hora de medir una conducta hay que atender a sus efectos previsibles y desde ahí interpretar si la acción es o no coherente con los objetivos. Y los efectos evidentes de la abstención son los siguientes: que el abstencionista crítico no participa en la elección de representantes, sino que deja que los demás los escojan. De esta manera, del conjunto de votantes se resta un crítico y se mantiene el mismo número de “conformistas”, de personas que están de acuerdo con los partidos y las políticas actuales. Es decir, la abstención facilita que las cosas sigan como están. ¿Es esto coherente con esa voluntad de cambio, con ese desacuerdo con lo actual? Evidentemente no. Abstenerse para cambiar las cosas es un error que sólo se comprende debido a la manipulación y a la falta de educación política que nuestros dirigentes han propiciado.

Debe entenderse que la abstención no es otra cosa que una omisión de decidir participar en la elección de representantes. Una suerte de “yo no elijo, así que, que elijan los demás por mí” porque, lo hagamos con la intención con que lo hagamos, ése es su efecto evidente, ya que no afecta al número de representantes que se escogen -es decir, aunque se abstenga el 50% de la población, el otro 50% elige, con sus votos, tantos representantes como si hubiera votado el 100%-. Si toleras que los demás escojan a los representantes del pueblo eres un responsable (indirecto, por supuesto) de a quién decidan escoger. Si estás en desacuerdo con lo que votan la mayoría de los actuales votantes, ¿qué sentido tiene que les des derecho a decidir por ti para que voten aquello a lo que te opones? Ésta es la paradoja del abstencionista crítico: que está en desacuerdo con lo que es votado por la mayoría y, sin embargo, da a esta mayoría, por omisión, capacidad de elegir por él.

¿A alguno se os ocurre que el colectivo homosexual se abstuviera en un referéndum sobre matrimonio homosexual a sabiendas de que dejarían la decisión en manos de los demás, entre los que se encuentran los homófobos? Pues esto mismo, sin darse cuenta de ello, hacen los abstencionistas cuando dejan la decisión en manos de los apesebrados y de los votantes que sostienen el sistema turnista español.

En definitiva, el abstencionista no dice con su voto “no me gusta ningún candidato” sino que, precisamente, no dice nada. Eso es la abstención: omitir la elección de una alternativa. Y si no se escoge ninguna alternativa, ¿no se legitima lo que ya hay?  ¿No es evidente esta legitimación por omisión?

Dicho todo esto sobre la abstención nos quedan dos opciones críticas: el voto minoritario o el voto en blanco; las dos, a priori, igual de válidas. Como resulta evidente que los dos pilares del bipartidismo se han ganado la retirada de nuestros votos de por vida ni haré hincapié en ello, sino que pasaré a estudiar estas dos alternativas. Lo primero es: ¿Hemos analizado todos los partidos que se presentan? Está bien que el abstencionista no crea que IU o UPyD son dignos de ser votados por una causa u otra pero, ¿conocen las propuestas y alternativas de toda la lista de partidos políticos que aún no han tenido representación política?

Votar a un partido que no tiene representación, para algunos, no tiene sentido porque es un voto “tirado”, ya que no se manifiesta en representación. Respondo: ¿Acaso la abstención o el voto en blanco se manifiestan en alguna representación? La respuesta es no con lo que, como mínimo, no es argumento para distinguir entre estas tres opciones.  Sus ventajas respecto de la abstención o el voto nulo son evidentes, incluso cuando no se traduce el voto en representación: es un voto de castigo claro que, además, permite saber qué opción ha elegido el votante crítico -por ejemplo, una enorme subida de PACMA no enviaría, ni mucho menos, el mismo mensaje que una subida hipotética de España 2000- y por tanto, permite que se manifieste la posición del votante. Pero, además, da fuerzas a estos partidos pequeños y motivación para continuar su labor política, lo cual es muy importante para el debate político, las nuevas ideas, impulsando el pluralismo político. Se me ocurren otras ventajas, pero son más subjetivas y discutibles, con lo cual las dejaré en el tintero.

Como comentario diré que si los abstencionistas críticos votaran habría muchos cambios en el panorama político español. Considerad que los abstencionistas actuales, mediante su voto, podrían cambiar España tan profundamente que si todos ellos decidieran votar en 2015 a un partido cualquiera que actualmente no tuviera representación podrían convertirlo en el partido en el gobierno. ¡Si eso no es tener poder para cambiar las cosas! Aun suponiendo que su voto se dividiera entre 4 o 5 candidaturas podrían sacar adelante 4 o 5 grupos parlamentarios con cierta facilidad.

Pasando a analizar el voto en blanco hay que decir que éste, por desgracia, en España no sirve para lo que debería: El voto en blanco se contabiliza como voto, con lo que, al aumentar el número de votos, se aumenta la barrera electoral de entrada, ya que se mide sobre porcentaje de votos. Por tanto, facilita que los partidos grandes reciban aún más representación y, aun cuando hubiera un 30% de voto en blanco, los escaños que corresponderían a estos votos no quedan vacíos, con lo cual igualmente se sienta en ellos un político de esos contra los que el voto en blanco crítico se dirige.

Ésta es una evidente trampa de nuestro sistema electoral; otra más, ya que el PP y el PSOE han creado un sistema hecho por y para ellos como partidos mayoritarios. Por suerte hay una manera de saltar este problema, que es votar a un partido que se compromete a dejar los escaños vacíos y no cobrar, que es lo más parecido a lo que debería suceder cuando hay bastantes votos en blanco como para que alcancen los necesarios para que les correspondan escaños. Este partido es Escaños en Blanco.

Por tanto, si te planteas la abstención, te rogaría, tras leer esto, que lo reconsideres y que optes por votar a un partido cercano a tus ideas. Sé que ponerse a ojear programas de minoritarios requiere cierto esfuerzo pero, ¡es tu mejor oportunidad de manifestar en qué crees! y, sólo si no encuentras ninguno que te agrade, te decidas por ejercer un voto en blanco crítico, evitando la trampa del voto en blanco ordinario, acudiendo al voto a Escaños en Blanco.

La estafa del Fondo de Liquidez Autonómica

El recientemente creado Fondo de Liquidez Autonómica (en adelante FLA) llegará a tener un total de 18.000 millones de euros de dotación económica este año. Con él se pretende sacar de la situación de insolvencia a las comunidades autónomas que se acojan a él a corto plazo, de manera que el FLA dará las cantidades necesarias para evitar una quiebra y que se pueda continuar con la actividad autonómica sin percances.

Pero, ¿de dónde provienen esos 18.000 millones que el Estado va a aportar a las autonomías? Pues viene del endeudamiento. El Estado deberá 18.000 millones adicionales, con sus correspondientes intereses. Ante esto, cabe plantearse quién se los prestará al Estado.

Por un lado, el Banco Santander, BBVA, La Caixa, Bankia, Banco Sabadell y el Popular aportarán 6.900 millones del total, mientras que por otro, el resto del FLA se alcanzará con un préstamo de Loterías del Estado por 6.000 millones y un desembolso del Tesoro de 4.000 millones más.

Podemos ver cómo el Partido Popular acude de nuevo a la figura del autopréstamo, que tanto se ha dado en España entre las administraciones y las Cajas por motivos endogámicos, ya que sus consejos de administración actuaban por criterios puramente políticos. Por un lado tenemos al BBVA, el Banco Popular que están libres de cargos políticos en sus consejos, pero por otro tenemos a la Caixa, que aún mantiene 4 cargos políticos –aunque presuman de haber despolitizado su Consejo de Gobierno, puesto que ya no son electos– y, sobre todo, a Bankia, una entidad totalmente politizada como a estas alturas sabemos todos, con una cúpula que ha venido realizando una pésima gestión totalmente alejada de los intereses ciudadanos.

Por el otro lado, tenemos entidades aún más dependientes del Gobierno, como son Loterías del Estado y el Tesoro, donde el control es directo. Y son estas entidades las que aportan la mayor parte de este capital, evidenciando la poca confianza de los inversores en este FLA que se nos anuncia por la tele como si fuera un gran mecanismo de solvencia. ¿Se les puede culpar por no fiarse de un Estado en el que abundan políticas como esta?

Los políticos de nuestro país vuelven, por tanto, a esta figura de prestarse a sí mismos cuando las cosas van mal. Esto es lo que nos ha traído a la situación económica que tenemos ahora: El cortoplacismo de no resolver lo que se está haciendo mal sino ponerle un parche y que aguante otro poco. Para entender por qué es tan grave, en términos coloquiales, lo podemos hacer a través de la siguiente analogía: Es como si, para resolver un problema económico, un señor le pidiera dinero a sus familiares en vez de dejar de gastar a manos llenas y en inutilidades. Y sobre todo, es una estafa y una falta de transparencia hacia el ciudadano, porque lo que pretende es ocultarle la situación real, tapando la herida con ese parche temporal al que hacíamos referencia.

Pues bien, de nuevo el Gobierno de España, como ya sucediera con Zapatero, renuncia a dejar –y hacer dejar a los demás gobiernos regionales– de gastar el dinero en cosas superfluas (como embajadas autonómicas o que el fútbol se emita en RTVE, por decir un par bien sonadas). En lugar de eso, prefiere seguir poniendo parches, pidiendo prestado –o tomándolo, directamente–, desangrando al Estado y a los ciudadanos, dejándonos deudas astronómicas… Todo encaminado a no tener que resolver el problema hoy y poder hacerlo un mañana que nunca llega, y que a saber si cuando llegue será demasiado tarde. Y entre tanto, a seguir rezando para que el problema de la sangría del gasto estatal se resuelva solo o que, si no lo hace, la cosa reviente cuando esté gobernando otro. Como si se tratase de un explosivo con temporizador que no tienen el valor –ni la honradez– de desactivar.

¿Especuladores o políticos?

O “de cómo tirar balones fuera”.

De un tiempo a esta parte, la prensa española ha venido haciéndose eco de las consignas repetidas y repetidas por los partidos políticos sobre la especulación que se produce sobre la deuda española. Por ejemplo, ABC afirmaba la existencia de ataques especuladores contra nuestra economía, y anunciaba hace un par de meses que De Guindos contactaba con Mario Draghi para tratar de luchar contra esta especulación. De Guindos ha llegado a afirmar recientemente que “está convencido de que la penalización en los mercados que estamos sufriendo hoy no se corresponde con los esfuerzos ni con la potencialidad de la economía española“, como si fuera algo fruto de una suerte de conspiración y no se correspondiera con la realidad. Por su parte, el PSOE ha optado por defender también que existe una combinación de ataques especuladores y una concurrente pasividad del BCE, que permite que esto pase. Así, Rubalcaba salió defendiendo también esta postura del enemigo exterior, donde el gobierno de España y la casta política española no tienen la culpa de lo que está pasando, porque se debe a un ataque especulador que no se corresponde con la realidad, y donde quien debería evitar esta situación es el BCE. Pero, ¿este conjunto de afirmaciones refleja la realidad? Cabe preguntarse: ¿nuestros problemas provienen de la especulación?

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Derecho de manifestación y sus márgenes en España.

Manifestaciones en Valencia

En este momento es actualidad en España las manifestaciones que se están dando en Valencia contra el estado ruinoso de los centros públicos en esta Comunidad. Los alumnos llegan a quejarse de que no hay calefacción y tienen que ir con mantas a clase, entre otras cosas.

Dejando de lado el estado en que pueda encontrarse la educación en Valencia (y en España) que daría para varios artículos y que es un tema en el que yo no tengo conocimientos profundos; el principal motivo de la notoriedad de estas noticias es la naturaleza de las intervenciones policiales que se han ido sucediendo contra estas manifestaciones. Por un lado, el Partido Popular se dedica a afirmar que la actuación de la policía ha sido proporcionada, dentro de la legalidad y que en general se mantiene la normalidad salvo grupúsculos radicales, mientras que el PSOE, a miércoles 22 de febrero ha afirmado en la sesión de control al gobierno, por medio de su portavoz, que se han observado escenas intolerables de represión policial. Otro diputado del PSOE ha dicho que algunos manifestantes habían sido “brutalmente apaleados“. Izquierda Unida no ha aportado mucho más al respecto que lo que ya ha dicho el Partido Socialista.

El caso es que nuestro Congreso, de nuevo, se convierte en el ruedo de la contienda política de epítetos y calificaciones. Que si brutalidad, que si actuación dentro de la legalidad y proporcionada… entramos en la típica lucha que más le gusta a nuestros dos principales partidos. Al PSOE porque es populista y piensa que si consigue demonizar las actuaciones policiales, el PP —que las defiende— perderá apoyos en la ciudadanía; mientras tanto, el PP entra al trapo porque  le interesa más hablar de manifestaciones en Valencia que de  datos económicos, y porque le conviene que el PSOE siga en la lucha del “que vienen los fachas” y no en la de las ideas. Y el PSOE le da el gusto, ¡cómo no!  Sin embargo, ninguno hace nada por arreglar el problema. Se olvidan de que la labor principal del Poder Legislativo es legislar, y si hay un problema tienen los cauces legales para resolverlo de aquí en adelante. Pero no lo hacen. Mucho ruido y pocas nueces, como siempre.

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Garzónspiranoia…

Fuente: Diario El Mundo

…o “el extraño caso penal en el que lo menos importante parece que es si es o no culpable de lo que se le acusa”

Últimamente es noticia en todos los telediarios el hecho de que Garzón puede ser condenado por la friolera de tres delitos de prevaricación: Uno por archivar una causa contra Botín, dado que había recibido unos generosos pagos para los cursos que había estado practicando en los Estados Unidos, y no se abstuvo de conocer del procedimiento, a pesar de que incluso había llegado a cartearse con Botín manifestándole su afecto.

Otro por declararse competente para juzgar y, previa una investigación de un coste millonario, condenar a personas ya difuntas, entre ellas Franco. En este punto me permito, porque algún ingenuo me dirá que lo hizo por encontrar a los desaparecidos, y por respeto a la sensibilidad de aquellos que perdieron familiares durante la represión franquista y no los han encontrado, señalar que el proceso penal no tiene por objeto buscar a personas desaparecidas, y que si se quiere hacer tal cosa, lo que se debe es o hacerse por la vía privada o solicitárselo al gobierno; porque pedírselo al juez penal, cuyo trabajo es sancionar, es como pedírselo al cuerpo de enfermeras y médicos de un hospital: No tiene nada que ver con su trabajo, por más noble labor que sea.

Y el tercero, por escuchas ilegales en la investigación del caso Gürtel. Al parecer, decidió colocar escuchas para que recogiesen las conversaciones que mantenían los imputados con sus abogados, dado que se creía posible, según Garzón, que se estuviese cometiendo un blanqueo de dinero por parte de estos abogados.

No vendré yo a escribir otro artículo sobre la flamante carrera de Garzón, sobre los enemigos y amigos que se pueda haber creado, sobre si los imputados del caso Gürtel deben o no ser encerrados, ni sobre la necesidad de dar luz a los casos de los desaparecidos durante el periodo de represión franquista. Para eso pueden ustedes consultar la red, porque han abundado los artículos sobre estos temas. No, yo de lo que vengo a hablar aquí es de otra cosa. De por qué nos preocupa más quién juzgue, quién acuse, y a quién o qué haya juzgado Garzón en el pasado o el presente que cuál delito pueda haber cometido, qué hechos suyos puedan ser constitutivos de delito, y si hay alguna causa de justificación en que pueda este Juez ampararse para que su conducta no sea antijurídica.

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